Arrugas, ¿cómo evitarlas al lavar la ropa?

Según algunos estudios, los cuidados de la casa pueden “quitarnos” entre 25 y 30 horas semanales de nuestro tiempo, dedicadas a la limpieza del hogar, a planchar, lavar la ropa, hacer la comida, etc… Es algo de lo que tenemos que hacernos cargo sí o sí, y siempre viene mejor que sean tareas compartidas entre todos los miembros del hogar, para que no todo recaiga en una sola persona. Pero siendo sinceros, a casi nadie le gusta ocuparse de este tipo de tareas, y siempre preferimos estar haciendo otras cosas, por lo que en muchas ocasiones, en  lugar de hacerlas bien, lo que queremos es hacerlas rápido, sobre todo si se trata de las arrugas.

Hacemos de comer cualquier cosa sencilla que se nos ocurra o incluso muchas veces preferimos no hacer nada y pedir comida a domicilio. Dejamos todos los platos sucios en el fregadero para el día siguiente, porque no nos apetece lavarlos en ese momento. Lavamos la ropa y la planchamos casi de cualquier manera, haciendo no solo que no luzca tan bien al ponérnosla, sino que con el tiempo, el desgaste sea mayor por no hacerlo apropiadamente. Y es que nadie quiere llevarse horas planchado camisetas y camisas arrugadas, ¿verdad? Por eso nosotros queremos hoy dar algunos trucos para que tanto el lavado como el planchado de la ropa sea más eficiente y sencillo.

Prevención de las arrugas

Y es que las arrugas se forman al doblar y meter la ropa “de cualquier manera” en la lavadora, y luego por acción del propio lavado. Evidentemente, esto se arreglará en el siguiente punto, el planchado, pero no está de más tratar de conseguir que las arrugas sean las mínimas posibles a la hora de sacar la ropa de la lavadora. Y eso lo podemos hacer siguiendo algunos sencillos y útiles consejos, como por ejemplo, separar las prendas unas de otras y no tratar de meterlas todas enrolladas, como muchas veces se hace. La función de la máquina eOZONE, si bien no ayuda directamente a evitar las arrugas, sí que hará que el proceso de lavado sea mucho más limpio y eficaz, por lo que el tiempo del mismo se puede reducir y nuestra ropa saldrá reluciente y al no ser necesario el uso de detergentes y suavizantes, la ropa será mucho menos propensa a coger arrugas.

La temperatura y la cantidad de agua que la ropa reciba también serán importantes a la hora de que aparezcan estas arrugas, aunque en muchas ocasiones es imposible lavarlas de otra forma. Eso sí, al terminar el ciclo de lavado y centrifugado, lo mejor es sacar toda la ropa enseguida y no dejarla húmeda en la lavadora, puesto que esto hará que se creen todavía más arrugas, y será más complicado plancharlas posteriormente. Para conseguir que la ropa se mueva dentro del tambor podemos introducir un objeto, como una pelota de tenis, que hará que todo se remueva más y no se quede en el mismo sitio.

Secando, tendiendo y planchando

Es la parte decisiva para evitar que las arrugas que se hayan formado de manera lógica en el paso anterior se mitiguen. Si utilizamos la secadora, trataremos de no mezclar tanto la ropa, igual que hemos hecho con la lavadora, para que el secado sea más eficaz. Tender la ropa puede ser algo más laborioso, pero a la larga conviene, ya que de esta manera podemos evitar muchas arrugas y el planchado será más sencillo como último paso a seguir.

Hay gente que tiende la ropa directamente en perchas, permitiendo así que las arrugas sea mínimos ya que la ropa se queda mucho más tersa y uniforme. Tender en algún sitio donde haya vapor suele ser también una buena opción, ya que como sucede con las planchas, el vapor a una temperatura alta es el mejor remedio contra las arrugas. A la hora de planchar, lo haremos a la temperatura debida para cada prenda, por supuesto, y tendremos mucho cuidado a la hora de doblar y transportar la ropa hasta el armario.