A pesar de todos los avances que la industria ha llevado a cabo en las últimas décadas, y al hecho de que los otros sectores se hayan posicionado como fuerzas más importantes dentro de nuestro sistema económico global, el sector primario, el de la agricultura y la ganadería, todavía se mantiene fuerte como fuente de las materias primas que nos alimentan y nutren día a día. Por supuesto, este sector también ha visto muchísimos avances en los últimos años, encaminados sobre todo a mejorar la producción, tanto en cantidad como en calidad, y conseguir mejores productos en un mercado tan competitivo como el actual.

Esos avances a veces han sido un arma de doble filo, como llevamos viendo con los pesticidas ya mucho tiempo, o como se está discutiendo actualmente con los transgénicos. Para conseguir mejores productos parece inevitable “ayudar” a la madre Naturaleza a hacer su trabajo, no solo para lograr alimentos más sabrosos, sino también más bonitos, como si la estética contase para la alimentación… Estas ayudas inevitables se pueden llevar a cabo salvaguardando lo máximo posible la integridad de los futuros alimentos, disponiendo en todo momento de fórmulas cien por cien naturales para conseguirlo. Una de las más novedosas y fascinantes es la utilización del ozono en la agricultura.

¿Qué ventajas ofrece el uso de ozono en la agricultura?

Lo cierto es que los beneficios del ozono han tardado años en estudiarse, pero actualmente ya son bien conocidos por los expertos, habiéndose probado en numerosos estudios científicos. Entre los usos que el ozono tiene en la actualidad y que pueden favorecer a los agricultores encontramos algunos muy interesantes.

Aumento de la producción en menos tiempo

Incluir ozono en el agua de riego produce una cantidad mayor de alimentos en un tiempo estimado menor. La diferencia varía mucho de un cultivo a otro, pero desde luego es reseñable en la mayoría de casos, favoreciendo así la producción y haciéndola más eficiente desde el primer momento no solo en calidad, sino también en cantidad.

Protección contra las plagas

El ozono es un oxidante magnífico que ayuda a eliminar bacterias y microorganismo de una forma mucho más natural que cualquier otro producto químico, con la ventaja añadida de que no deja ningún tipo de residuo en la cosecha. A la vez, también es mucho más respetuoso con el propio medio ambiente, ayudando a cuidar un entorno que sirve al agricultor para mejorar las cosechas posteriores.

Ayuda al crecimiento y la conservación del sabor

Al contrario que otros muchos productos más nocivos, el ozono en el agua ayuda al propio crecimiento natural de la cosecha, dando lugar a alimentos que crecen mejor y mantienen intactos sus valores nutricionales. Y por si fuera poco, el ozono también suele potenciar el sabor de dichos alimentos.  

Utilizando correctamente el ozono en el agua para agricultura

El uso del ozono que los expertos siempre ha de estar controlado en unos niveles adecuados y por supuesto, mezclado con el agua con la que se riega la cosecha. También se puede utilizar después de haber recogido las cosechas, para eliminar algunas pequeñas plagas superficiales o conservar mejor los alimentos, lavándolos con agua ligeramente ozonizada. Esa misma agua se puede reutilizar sin problemas ya que el ozono no deja ningún residuo en ella, siempre que se mezcle en un porcentaje razonable.

Hoy en día la ozonización del agua para agricultura está despegando como una de las soluciones más factibles al problema de las plagas y la conservación de las cosechas. Las máquinas de ozonización del agua ya no son caras y desde luego su coste aparte de ser más que asumible para un agricultor que depende por completo del resultado óptimo de su cultivo para salir adelante, se acaban pagando solas gracias al ahorro que supone no necesitar pesticidas nunca más.