Nuestra ropa, cómo cuidarla para mantener su calidad

Observa estos consejos

Aunque todavía estamos sintiendo los últimos coletazos del verano en forma de altas temperaturas, a nadie se le escapa que el buen tiempo ya está terminándose. Los días se hacen más cortos, las noches cada vez son más frescas… La transición se hace todavía más evidente cuando tenemos que buscar en los altillos y en los armarios la ropa de manga larga para ir introduciéndola ya en nuestro día a día, guardando de nuevo los bañadores, las bermudas y las chanclas, hasta el año que viene. En este proceso de transición puede que encontremos ropa que ya no está tan bien como antes.

Puede ser un auténtico drama descubrir que ya no nos podemos poner tal sudadera o tal jersey porque ha despintado demasiado, porque ya está “viejo” y su calidad no es la de antes. No hablamos ya de que no nos esté bien, por las consecuencias de un verano sin límites a la hora de comer, sino de que la propia prenda ha perdido calidad y ya no es la que era. Esto se puede deber a numerosos factores. La ropa no dura eternamente y por supuesto, hemos de ser conscientes de que algo viejo se va a estropear tarde o temprano… Pero también podemos hacer algo para cuidar mucho más todo lo que nos ponemos.

Consejos a la hora de cuidar nuestra ropa para que dure más

Con la práctica y la experiencia aprendemos que hay ciertos trucos que nos permitirán conseguir que nuestra ropa dure más, cuidándola no solo a la hora de ponérnosla, sino también a la hora de lavarla, plancharla e incluso guardarla. Aquí vamos a dejar unos cuantos muy útiles que seguro que te van a servir de maravilla:

  • Lavar las prendas delicadas con agua fría, en su ciclo y dentro de una funda de almohada o una bolsa de malla. Así no tendrá un contacto tan grande con el agua y será mucho más fácil que mantengan toda su calidad.

  • El primer lavado suele ser importante, porque aunque se trate de ropa nueva, ha pasado por numerosos procesos de manipulación. Por eso siempre es importante lavar bien la prenda antes de ponérnosla por primera vez.

  • Trataremos de lavar a mano solo lo imprescindible, no ya por el trabajo extra, sino por todo lo que gastaremos de agua con este tipo de lavado.

  • Dejaremos que la ropa se seque un poco antes de tenderla, ya que la humedad y la tensión pueden hacer que el tejido se desgaste más rápido.

  • Las camisas se deben meter en la lavadora desabrochadas. Parece algo de Perogrullo, pero muchos no lo hacen así y al final el tejido acaba desgastándose igualmente, e incluso los botones se pueden caer.

  • Tendremos extremo cuidado a la hora de lavar juntas prendas con colores muy diferentes, sobre todo los blancos, ya que pueden tintarse o despintarse. Utilizaremos unas toallitas especiales a fin de evitarlo.

  • Si utilizamos secadora, lo mejor es colocar también una toallita junto a la ropa mojada, para que absorba mejor la humedad y permita que el secado sea mucho más respetuoso con los propios tejidos.

Gracias a la máquina eOZONE de ecoWORLD, la calidad de la ropa se mantendrá durante más tiempo al no tener que utilizar detergentes ni quitamanchas agresivos para conseguir una limpieza absoluta en las prendas. De esta manera, además, las esterilizamos contra cualquier tipo de agente tóxico o bacteria que puedan tener, y se consigue un lavado mucho más efectivo y ecológico, ayudando igualmente al medio ambiente, algo que es tarea de todos, al fin y al cabo.