La necesidad de mantener nuestro hogar o nuestro negocio limpios por completo nos hace en la mayoría de ocasiones recurrir a productos que han sido creados precisamente para eso, buscando la limpieza a través de la eliminación de bacterias y la suciedad. Algunos de estos productos son tremendamente eficaces gracias a su contenido en diferentes elementos procesados químicamente, que son muy efectivos en la tarea encomendada, pero que también pueden llegar a ser perjudiciales para el ser humano, si nos exponemos a ellos durante mucho tiempo. Se podría decir, por tanto, que algunos productos de limpieza que utilizamos para mantener limpio nuestro entorno pueden contener químicos peligrosos para nuestra salud, lo cual no deja de ser una ironía.

Como ocurre con todo, hay que entender que este tipo de químicos aparecen en los productos de limpieza en una proporción muy pequeña, la justa para ser eficaces sin afectarnos tan directamente. Sin embargo, la exposición prolongada a este tipo de tóxicos puede conllevar problemas en nuestra vida cotidiana, desde la aparición de alergias por el uso de algún detergente especial para la ropa, hasta el asma o cualquier otro problema respiratorio, por el exceso de algún tipo de químico en el ambiente. Por eso se recomienda siempre tener mucho cuidado a la hora de comprar los productos de limpieza, y si es posible, evitar los siguientes elementos en ellos.

Ftalatos

Aparecen en muchos productos del hogar que contienen olores artificiales, desde jabones a suavizantes, pasando por los propios ambientadores. Al formar parte de la fórmula de la fragancia, no obviamente tienen por qué especificarse en la etiqueta, así que no sabremos si el producto que compramos lo lleva o no, aunque si cuenta con alguna fragancia artificial es muy probable que lo contenga. Este producto llega a nosotros por vía cutánea y pasa directamente a los órganos, siendo disruptores endocrinos que pueden hacer que se reduzca el número y la calidad de espermatozoides en el hombre.

Percloroetileno

Utilizado normalmente en los limpiadores en seco, para tapicería y alfombras, o también para la ropa, en los quitamanchas multiusos. La necesidad de contener agentes agresivos para eliminar esas manchas de una manera más eficiente hace que el percloroetileno esté presente en muchos de estos productos. Es peligroso inhalarlo ya que podría provocarnos problemas respiratorios, y de hecho, todavía se está estudiando su posible implicación en muchos casos de cáncer.

Triclosán

Químico habitual en muchos productos que se venden como antibacterianos, desde jabones hasta lavavajillas, pasando por la mayoría de detergentes. Es uno de los tóxicos más agresivos para la eliminación de este tipo de bacterias, pero lo curioso es que puede provocar el surgimiento de otras más resistentes a los fármacos, eliminando las que nuestro propio cuerpo necesita para luchar contra diferentes enfermedades. El perjuicio para nuestra salud es evidente, y para el medio ambiente también lo será, ya que se acumula luego en las aguas de ríos y arroyos, dañando gravemente el ecosistema.

Como podemos comprobar, ni siquiera cuando estamos tratando de mantener más limpio nuestro entorno podemos librarnos de este tipo de productos químicos que son perjudiciales para nuestra salud. De hecho, lo mejor es buscar alternativas más naturales, que por supuesto existen, para la limpieza de nuestro hogar y nuestra ropa. Por ejemplo, la utilización de la máquina eOZONE a la hora de lavar la ropa sin necesidad de poner ningún detergente en nuestra lavadora, será suficiente para librarnos del triclosán, con un efecto muy parecido al de éste, consiguiendo que las bacterias desaparezcan, pero de una forma mucho menos agresiva tanto para nosotros mismos como para el medio ambiente.